miércoles, 28 de marzo de 2012

Festival Imperial 2012: Sábado 24 Marzo

Mi primer día de festival empezó a las 11:00am tras haber trasnochado el día anterior por trabajo, y terminó casi 13 horas después. Intenté ver lo más que pude, más por melomanía que por obligación periodística. Esto es el recuento de ese día.

Parqueo. Acreditación. Entrando al toldo de prensa ya estaban empezando las conferencias con los artistas (un poco sobre este tema más adelante), presencié un par y salí al área de tarimas. No me quedé mucho tiempo a escuchar a la primera banda de la tarde, Dissént. Apenas lo suficiente para confirmar el buen sonido -una constante durante los dos días de conciertos-, incluso para los nacionales, que en otros eventos son relegados a sonidistas inexpertos o a disponer de solo una fracción del equipo de los internacionales. Primera buena señal del fin de semana.

Me fui a explorar los alrededores mientras sonaba Patiño Quintana de fondo. Variedad de puestos de comidas y bebidas, dispendios de tiquetes, casetillas de baños. Muy bien, todo un avance desde la edición anterior, donde la norma fueron las filas interminables y la puñalada por lata de cerveza, que por cierto en aquella ocasión se acabó (Si, en un festival de la Cervecería) varias horas antes de terminar el evento, sucitando el caos.

Gogol Bordello

Sí, ustedes.


Fui a agarrar buen campo para Gogol Bordello. Buen show lleno de carisma. No soy tan seguidor de su trabajo pero eso no me impidió disfrutarlo un montón.

Ximena Sariñana

Pop.


Saliendo de Gogol agarré parte de la presentación de Ximena Sariñana. Su pop suave no me atrapó, y me costó mantener la atención. De lo que presencié preferí sus temas en expañol a los de inglés. Eso si, me sorprendió que podían lograr un sonido tan lleno con una alineación tan pequeña.

The Great Wilderness

Pasado y presente de The Great Wilderness.


Seguidamente me dirigí a la Tarima del Boque para ver a The Great Wilderness. Tuvieron una muy buena presentación, incluso a pesar de fallas técnicas que pudieron superar con aplomo. Lograron reunir una canidad considerable de público que observó cautivo, y estrenaron tema nuevo. Sobresalientes.

A continuación decidí evitar a Akasha por completo. Después me contaron que tocaron un cover de Foo Fighters, así que sentí mi decisión más que justificada. A los que si tenía ganas de ver pero al final no pude fueron Huba & Silica. Si su presentación fue tan siquiera cercana a lo que demostraron, por ejemplo, en El Farolito, estoy seguro de que sacaron la faena y dejaron una buena impresión.

El siguiente par de horas me dediqué a descansar y asistir a un par de conferencias de prensa más. Gravísimo error, pues la tónica general de estas durante el Festival fue de patetismo, no lo digo por los artistas sinó por la prensa: dominaron las preguntas más cajoneras de la historia, desde "¿Qué les parece Costa Rica?" y "¿Ya fueron a la playa a surfear?" hasta la más salir-del-paso de "¿Que le tienen preparado a sus fans durante su presentación?", y demás lugares comunes del periodismo (no tan) musical. Desde Eugene de Gogol Bordello hasta Simon Green (Bonobo), pasando por Cage The Elephant tuvieron que contestar cortantemente ante algunas preguntas que solo se pueden calificar como tontas. A Wayne Coyne le preguntaron como 5 veces por los monos (¿será que la prensa lo confunció con Major Lazer y su petición de un gorila?). El punto bajo de las conferencias llegó cuando durante Cypress Hill, el locutor de los 40 Principales, Gustavo Pelaez, como si no hubiera puesto atención un solo minuto, se dedicó a preguntar exactamente lo mismo que alguien acababa de preguntar antes que él y que la agrupación ya se había encargado de contestar tendidamente escasos segundos atrás. No en una sino en dos ocasiones, causando asombro entre los artistas y demás periodistas.

No tenía mucho interés en Manchester Orchestra y me los perdí por estar en tan triste escena ya relatada, así que me fui a ver si veía los últimos minutos de Cage The Elephant, a quienes tampoco tenía particular interés de ver, pero que contaban con buenas referencias acerca de sus shows energéticos via a su cantante, y ese tipo de cosas me hace el día por sobre si la música me guste o no. Al parecer llegué en el momento equivocado, pues lo único que pude presenciar fue un par de canciones relativamente tranquilas. Afortunadamente, mi amigo Cristobal si fue puntual, y le dejaron un buen sabor de boca:

Cage The Elephant
por Cristobal Serrá.

“Qué Buenos que son. Dentro del tren de emociones que fue el Festival Imperial Cage the Elephant fue definitivamente uno de los puntos altos. Empezaron en el atardecer cuando ya los pies empezaban a doler pero desde la primera canción no pude evitar querer entrar al mosh e ingresar a la histeria de los fans del grupo.

Sin ninguna expectativa previa de la banda me sorprendió la energía del cantante. Su presencia refuerza a la fuerza con que entran al escenario. Sin duda, la gente que los vio fue dichosa y no lo pensaría dos veces al tener otra oportunidad de verlos en vivo. “

Bonobo

Grooves suaves.


De vuelta al Bosque para ver el DJ set de Bonobo. No desempacó su arsenal downtempo pero sus beats si se mantuvieron del lado más sofisticado del dancefloor. No tan jazzy como su trabajo como productor, su House se juntó con ritmos latinos, africanos y R&B.

Cypress Hill

Lay it in the cut.


Ya probablemente se enteraron por medio de todos los reportajes moralistas sobre lo que pasó durante Cypress Hill, así que voy a empezar por ahí para salir de eso de una vez: B-Real prendió un puro(te) de marihuana en medio chivo. Que importa, el público ya se le había adelantado. Fin.
Su presentación en la tarima Este fue sólida, como es de esperarse de un grupo con esa trayectoria, pero sin sorpresas. Repaso de hits y temas conocidos. También hubo espacio para que su nuevo DJ Julio G se luciera junto a Eric Bobo en la percusión.

Flaming Lips

La nueva banda favorita de todos


Antes de que terminara Cypress me fui corriendo a la tarima Oeste para, de nuevo, agarrar buen campo. Ya había tenido la fortuna de ver a Flaming Lips hace un par de años, y aunque su show era prácticamente el mismo, sigue siendo un show de la recontra#@%$. De hecho lo disfruté más que aquella vez, talvez porque incluyeron algunos temas viejos que no tocaron en esa ocasión, como el absoluto clásico She Don't Use Jelly, o porque a la par estaban amigos coreando las piezas conmigo. Gente que estaba a la par mia durante ese concierto que aseguraban no conocerlos desde antes, estaban alucinando, y por comentarios posteriores estoy seguro de que hicieron montones de fans nuevos en ese instante.

Después tocó Maroon 5, creo.

Deambulando con un colega conseguí la galleta de choco chips más deliciosa del mundo de algún buffet de producción descuidado y me la estaba comiendo cuando empezaron los ritmos de dancehall de Major Lazer. Ya el cuerpo no me daba como para ir a estrujarme entre la gente, entonces lo disfruté desde atrás. Cocodrilos inflables, bailarinas voluptuosas, chemas de futbol y un gorilla. Casi más psicodélico que Flamig Lips. Por un momento dudé si era cierto o era la falta de sueño desde el día anterior. Otro de los puntos altos para mi.

Satisfecho por el día, de vuelta a la casa, cansado, asoleado y tras las presas por que no dejaban desviarse por la carretera que da a la pista.

Próximamente: el Domingo.

Fotos movidas y de baja resolición por Daniel O. Glitches por flickr.com

También escribí algunas reseñas del Festival Imperial para el sitio 89decibeles. Acá pueden leer la del sábado, junto a opiniones de otros seres distinguidos que articulan mejor que yo. Incluye fotos profesionales y videos.

1 comentario:

leo. dijo...

Buenisimo articulo, solo la purita verdad ahi...